Mandorla
Uniendo varios impulsos de compartir y de crear, llegamos ocho mujeres al punto éste donde la música gitana y sus danzas nos llaman -de llamas, fueguillos del pecho- a movernos a un centro común.
Así, encontradas en un sistema que fomenta la competencia, las barreras y la desconfianza entre nosotras y después con todo lo demás y con la intención de crear lazos más fuertes y sanos entre todas a través de la música y el movimiento, adoptamos estas formas para fortalecernos unas a otras sabiéndonos hermanas, bailadoras, creadoras, ramas llenas de brotes, raíces y música y viento y unión de todo con todo.