Nació en Cuernavaca, Morelos, el 21 de junio de 1972. Poeta y pintora. Estudió ciencias de la comunicación. Ha publicado en diversas revistas y suplementos culturales. Becaria del FOECA-Morelia 2002. Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer 2010 por Las aves de este día. Parte de su obra literaria ha sido inlcuida en las antologías Anuario de poesía del Fondo de Cultura Económica, recopilación Pura López Colomé, FCE, 2007; El sol desmantelado, W.H. Auden revisitado, Albatross Press, 2007; Poesía erótica, ediciones Clandestino, 2007; Antología de letras, FONCA , 2004/ Les lieux de l’écriture, Arcade, Quebec, 2003/ Árbol de variada luz. Antología de poesía mexicana actual. Universidad de Colima, 2003; Espiral de los latidos. Conaculta, 2002 y Efraín Huerta: el alba en llamas. Raquel Huerta-Nava. Fondo Editorial Tierra Adentro, 2002

 

Fuente: Literatura Bellas Artes

Algunos Textos

ANTOLOGÍA DE POETAS MEXICANAS (1965 – 1990)

Muestra de poesía 4

Kenia Cano

CUADERNO DEL LAUREL

 

El amor está lo más cerca de sí mismo
cuando aquí y ahora deja de importar

T.S. Eliot

 

En el centro del mundo hay un laurel
y desde ahí los pájaros desploman

despuntan        anuncian la caída

el canto en cada ojo

cubren        ensanchan        abren sus alas

 

Con su hora cruel y en punto
empluman cada uno de nuestros deseos

también las alas se ajustan al cuerpo para caer
como la palabra hubiera

 

En el centro del mundo hay un laurel
y desde ahí los pájaros

nos miran         abatirnos          movernos

Presencia

la plaza abierta

nuestros cuerpos son el mensaje de que algo hacemos bien

 

El centro del mundo gira perplejo
por cada palabra
que salió de la boca sin sentido

 

Crece la hierba al fondo del jardín
                        lo que no se ve sigue intacto              preciso
                        igual el camino de hormigas no escuchado
                        el rayo de luz sobre las hojas

 

En el centro del mundo hay un laurel
y desde ahí sus pájaros nos guardan el misterio

con qué indiferencia miran y se posan
con lo que recuerdan de la noche insomne

zanate             sáname           sánanos

 

 

*

 

 

¿Por qué tantos pájaros han muerto?

Son aquellos que no pudieron volar desde esta boca

Muertos en los trenes
muertos bajo el río
pájaros debajo de las piedras

Bajo la sombra que proyecta el laurel

       los novios se pasean

inician el amor              alas apenas
y el dolor bajo la planta de los pies

erguido el grito del ave en esa rama

       promesa           perdón

el amor fiel a sí mismo entre la zarza

 

 

            “Llegado al monte de Dios       Horeb
se le apareció el ángel de Yavé en llama de fuego
de en medio de una zarza

             Veía Moisés que la zarza ardía y no se consumía
y se dijo:

voy a ver qué gran visión es ésta
y por qué no se consume la zarza”

 

Por todos los que se han devuelto a ti por fuego
a tus ojos un crepitar silencioso

por los caídos en calles bombardeadas
palabras de un dios radiante
por Francesca de Rimini
por el trabajo entre lenguas de fuego

 

en cada minuto llameante

particípame                adéntrame en tu flama

En el centro del mundo hay un laurel
y ahí los pájaros se pasman

ensordecen      se vacían          se rechazan

hieren e imitan el zumbido de las moscas

 

estériles pájaros           rotos                solos

colgados de su nombre
de su manera de mover las alas
con su forma particular y auténtica
de echarse en el vacío

 

Estos son los pájaros

no responden al vuelo de la tarde
son un letrero de novios que ya no se aman en el árbol

 

 

*

 

 

laurel

una palabra que lanza y detiene a la vez su movimiento

concentrada                                        cautiva en su forma

cada vez que alguien la pronuncia
se libera

ofrece al cielo
lo que recibe de la tierra

 

Del laurel penden todas las lenguas
palabras colgadas como los hombres por hilos invisibles

Movidas por nuestros deseos se balancean limpias
unas junto a otras se mecen sin tocarse
sin producir imágenes

Se mueven en tiempos muy distintos
no responden al aire sino a la respiración:

 

Si los amantes prometen otra vez
cada palabra dicha se agita bajo la sombra

Si el médico decreta enfermedad
la palabra supura desde el árbol

Si el niño señala con un dedo
y de su boca vuela una mariposa
la palabra desde el laurel abre y cierra sus alas
iniciando una plegaria:

danaus  chrysippus
catocala nupta
levana

 

elévanos

 

 

                                               ¿Será que alguien nos mira pasar
                                               como una sola hormiga?

                                               camina sobre el árbol
                                               un movimiento vacilante       incierto          

                                               al final de la vara inclina la cabeza

                                               Las hormigas que ocupan esta boca
                                               construyen galerías de palabras
                                               mientras un lenguaje muerto las guía

 

 

En la rueda del cuerpo de este mundo
lo que no fue piel abierta          aceptación       florecimiento
es hoy una voz ofrendada por los ancestros:

 

amantes          acróbatas de barro    perdónanos

 

por los días en que no vimos tu gesto en el amado
por las horas en que nuestro cuerpo fue un templo sin luz
recógenos en tu palabra para ser de vuelta niños

 

Este laurel no se llama ni se nombra a sí mismo

               río disgregado

días que siguen su curso abandonando el cuerpo
los cuerpos que hemos podido ser

no habla de sí con un lenguaje
de esporas invisible:

 

Cúbrete bajo mi sombra
camina sobre mis ramas                    vierte el agua Señor

 

El río que desciende al lago
carga a la mujer adúltera
vaga por fin húmeda
su cuerpo abierto acariciando el agua
saciado el último deseo
cuántos ríos en el laurel
cuántas mujeres llevadas por el agua

 

Estas  son las aves que entregan su canto
para presentar el día
y de sus mil caras un gesto que nos vierta
y nos talle la historia en cada ilíaco

 

¿Cómo amanece el laurel si amanece?

¿Cómo lo cubre la luz?

 

Ofrenda que ilumina a los hombres

sube el sol

el canto sigue ahí
pero ciertos pájaros han muerto
parece ser el mismo
mas un nuevo aleteo despierta los oídos:

 

                                               De prisa dijo el pájaro

                                             y el hombre se levantó al llamado

 

 

*

 

En el centro del mundo los pájaros confían

celebran si nos vemos
si crecemos en el abrazo del otro
si la edad se cumple en cada niño
si la voz del vendedor llega a casa
con un pescado entre las manos

si las manos vacías del que ha matado
y pregunta        por qué yo
se unen de vuelta en oración
Señor              que no caiga ninguna de nuestras aves hoy

 

Los ríos que aprendieron a amar los hombres
todos en el mismo árbol:

El agua del Éufrates que tomó entre sus manos
para comprender lo que era la poesía
el Támesis que vio tantas veces llorar al hombre en sus orillas
el agua del Rodeo bajando con aquel perro hinchado
como una palabra que entonces no comprendía

Ella sobre una rama en el río picada por las hormigas
ve la muerte pasar mientras su amiga ríe desde una piedra

Aquel río que antes fue pequeño
hoy es una tarde inmensa
abierta en cada una de sus letras

Su amiga esta muerta y ella camina bajo laureles
que mojan estas palabras

 

 

No es el árbol que miro cuando digo

                     laurel

es la palabra
dos sílabas que se hunden
mientras vuelven al punto de partida

nacer               hundir              meterse

entrar en la piel de los otros
antes de inclinar los párpados

 

“Todo comienza donde se cierran los ojos”

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LA PINTURA Y POESÍA INQUIETA DE KENIA CANO

Un texto de Davo Valdés para Tierradentro

Creo que las artes deben huir de la sobreespecialización promovida por los nuevos planes de estudio en las universidades. Me interesan los artistas que no se ciñen a una sola disciplina, sino que navegan entre distintas áreas en busca de una mayor profundidad creativa, y que, al mismo tiempo, en cada disciplina revelan algo íntimo y profundo de su propia experiencia en el mundo. Algo así pienso del trabajo de Kenia Cano (Ciudad de México, 1972), poeta, pintora, artista multidisciplinaria cuya obra se desborda de las categorías tradicionales que propone la crítica del arte. Una de las características que más disfruto de la obra de Cano es su honestidad descarnada y sensual. Siento cercana su poesía aunque ella hable de la experiencia de ser mujer y yo sea hombre. Quizá en el fondo hay algo compartido, tal vez porque a través de sus imágenes me gusta experimentar otra visión del mundo.

Kenia Cano nació en Cuernavaca, Morelos cuando comenzó el verano del 72. Se ha desempeñado principalmente como poeta, pintora y tallerista, aunque recientemente ha explorado con proyectos que involucran a la música como eje poético. En 2010 fue merecedora del Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer, por su libro Las aves de este día. De ese poemario son los versos:

En el centro del mundo hay un laurel

y desde ahí los pájaros desploman

despuntan         anuncian la caída

el canto en cada ojo

cubren   ensanchan      abren sus alas

También ha publicado los poemarios Oración de Pájaros (2003), Acantilado(2000), Tiempo de hojas (1995) y Hojas de una sibarita indiscreta (1994). Uno de sus libros más recientes fue Autorretrato con animales (Antología poética) (2013) que editó el Instituto de Cultura de Morelos en la colección La Hogaza.

Autoretrato con animales es un libro que condensa muchas de las obsesiones y temáticas que habitan la obra de Kenia Cano. La más obvia es la aparición de distintos animales: conejos, tigres, perras, jirafas,  y también de especímenes mínimos como los insectos: abejas y hormigas, por ejemplo. ¿Qué son estas criaturas?, ¿metáforas de qué? El poeta Marco Antonio Campos dice sobre esto: «Cuando la autora se adentra en la descripción de los animales nos deja ver que también son ella». Y es verdad, pero son ella en la medida de las cosas que están a nuestro alrededor nos configuran y viceversa. A veces los animales son su propio reflejo o el pretexto para reflexionar sobre sus propios miedos, deseos o incluso sobre la propia escritura. La vida animal la obliga a cuestionarse sobre la escritura y la naturaleza de la poesía: «Ella se sienta y duda si son signos o la poesía del mundo los tiene ya tomados/ escritos/ esto la atemoriza un poco». Las aves son figuras que se repiten a lo largo de su obra, a veces como la metáfora eterna del anhelo de la libertad, o como la representación de su interior femenino, libre y sensible.

Los poemas de Kenia Cano se pueden leer a través de distintos planos y capas, ese cruce de mundos enriquece su propuesta. La idea de palimpsesto brota al leer su obra por la especie de juego entre borraduras y sobre escritura de textos íntimos, y por las diferentes obras que inspiran su trabajo (piezas musicales, figuras de la cultura pop, anécdotas autobiográficas). Kenia Cano también evoca a pintores como Balthus,  Lucien Freud o Utamaro en sus textos y nos obliga a vislumbrar su poesía a través de los colores y las técnicas de sus distintas propuestas pictóricas. Al mismo tiempo nos devuelve la reinterpretación visual de su mismo poema, ya que gran parte de su obra incluye algunas ilustraciones suyas.

El poema, nos dice Cano: «debe ser corto/desprender un aroma penetrante e incómodo/ parecido a los días en que no sabemos dónde poner el cuerpo/ y buscamos una excusa para atarnos al deseo de otro/ pues el propio no basta».

Parte de su obra literaria ha sido incluida en las antologías Anuario de poesía del Fondo de Cultura Económica (2007); El sol desmantelado. W.H. Auden revisitado, (2007); Poesía erótica (2007); Antología de letras (2004); Les lieux de l’écriture (2003); Árbol de variada luz. Antología de poesía mexicana actual (2003); Espiral de los latidos (2002) y Efraín Huerta: el alba en llamas(2002).

Ha recibido distintos premios y reconocimientos entre los que destacan el Primer Premio en el Salón de Arte Visual Contemporáneo en Morelos de forma consecutiva en 2009 y 2010. También ha sido becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, primero como joven creadora, luego como creadora con trayectoria y recientemente como Creadora en el Sistema Nacional de Creadores.

Como pintora ha tenido exposiciones individuales en el Jardín Borda, en la LITM Gallery en Nueva York, en Francia en la Galerie Aix Positions. Sus piezas de técnicas mixtas van desde la pintura a gran formato, la ilustración, el collage y la intervención de objetos cotidianos. Si quieren conocer más de su obra pueden entrar a su página en Pintores Mexicanos:http://www.pintoresmexicanos.com/keniacano/

Recientemente ha incursionado en proyectos que mezclan la poesía, la música, los visuales y la meditación. Su proyecto cuenta con la participación de los músicos Marcos Miranda y Omar González y se han presentado en distintos foros como el Centro Cultural España, sie7eocho y el Centro Shri en Cuernavaca.

Esta semana presenta su nuevo libro de artista, Imágenes sin propósito para la boca inquieta de mi padre que le edita Astrolabio, proyecto artesanal que tiene su sede en las barrancas de la capital morelense y que encabeza la también poeta Marina Ruiz. Además las Tertulias Literarias: 4 Letras les dedica una lectura magistral en su cuarta edición.

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